Sobre nosotros

Historia de la empresa

Hace algo más de 100 años, en 1916, Manuel Roca Ramírez, conocido como el “apeaor”, comenzó a trabajar con su hermano en un taller de cuarenta metros cuadrados del número 33 de la castiza Calle de Santa Quiteria de Albacete. Se dedicaban de forma artesanal a la fabricación, entre otros, de carros, galeras, tartanas y aperos de labranza. En 1938, quedó al frente de esta empresa como él mismo reconoció en el periódico “El Altozano” publicado en 1946.

Desde aquel entonces hasta el actual siglo XXI, la empresa progresivamente ha ido evolucioando, pasando de un proceso artesanal a uno industrial, e incluso ha ido siendo testigo del desarrollo agrícola y económico de este país: como ejemplo, en 1967, con la renovación surgida en el campo, comenzaron a montar el volquete a los vehículos agrícolas y, tres años después, a los camiones. Por entonces, los tres hijos de Manuel ya se encargaban de la empresa y se habían trasladado a una nave de 650 m2 en la calle Puerta de Valencia en Albacete, evolucionando a un proceso más industrial.

 

Traslado a Campollano

Este proyecto fue creciendo poco a poco y en 1978 decidieron instalarse en el casi recién nacido Polígono Industrial Campollano, perteneciendo al grupo de los “colonos” de este parque empresarial.

En la actualidad

La empresa cuenta ya con una cuarta generación, adaptada a los nuevos tiempos y a las rigurosas exigencias de calidad actuales. Su producción se basa en un sistema de mejora continua, enfocado en la fabricación y diseño de carrocerías y volquetes para camión, así como el montaje  de equipos hidráulicos especiales: grúas articuladas, puertas traseras abatibles, barquillas de electrificación, mandos en cabezas tractoras y otros muchos servicios y productos. También es servicio oficial de marcas de prestigio, tanto de grúas hidráulicas y elevadores, como de productos auxiliares.